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Todo comienza en La Peña, Cundinamarca. 

Donde la tierra, el trabajo y la memoria conviven.

Álvaro García Ordoñez nació en La Peña, Cundinamarca, en la región de Gualivá, Colombia. Un territorio marcado por la tierra, la memoria y las huellas del conflicto.

Campos verdes con árboles y montañas cubiertas de niebla_La peña 2026

“La guerra también habita en silencio.”

Crecer en este territorio significó convivir con silencios, ausencias y huellas invisibles del conflicto.
Experiencias que marcaron profundamente su forma de entender el mundo.

“El arte se convierte en lenguaje.”

En Bogotá, durante su formación en Bellas Artes en la Universidad Nacional de Colombia, comienza a transformar estas experiencias en formas, materiales y acciones.

Edificio blanco de la Facultad de Artes en la universidad Nacional de Colombia_2026
Puente Viejo de Heidelberg_ Ciudad con río, puente, edificios y un castillo en la colina.

“La obra cruza territorios.”

Su práctica se expande hacia Europa y Estados Unidos, donde desarrolla intervenciones en espacios naturales, llevando el arte fuera del objeto y hacia la experiencia.

Migrantes_BALSAS EN EL AGUA_Estructuras blancas en orilla de lago, montañas y cielo gris.

“El agua no olvida.”

En ríos y espacios abiertos, el agua se convierte en un elemento central: un medio que contiene memoria, pero también permite soltar, transformar y sanar.

Álvaro García Ordoñez nació en La Peña, Cundinamarca, en la región de Gualivá, Colombia. Un territorio marcado por la tierra, la memoria y las huellas del conflicto.

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